Pese a los pedidos de liberar o aniquilar a una ballena asesina, Sea World dijo que conservará la orca que ahogó a su entrenadora, pero suspenderá todos los espectáculos del cetáceo mientras decide si cambiará la forma en que sus encargados trabajarán con esos ejemplares.La entrenadora Dawn Brancheau, que tenía 16 años de experiencia trabajando con orcas, murió haciendo lo que amaba. “Era su sueño”, Marion Loberde le confió al Orlando Sentinel. “Amaba lo que hacía”.

Además, los privilegiados visitantes que ocasionalmente fueron invitados a acariciar las ballenas no lo podrán hacer más en adelante.
“Vamos a hacer cualquier cambio que tengamos para asegurarnos de que esto no ocurra otra vez”, dijo el jefe de entrenadores de animales de los parques Sea World, Chuck Tompkins, un día después de que la orca de 5.445 kilos llamada Tilikum arrastrase a su entrenadora dentro del estanque, hasta que murió.
Llamadas a programas radiales, bloggers y activistas por los derechos de los animales dijeron que Tilikum, que ha estado involucrado en la muerte de otras dos personas durante las dos décadas pasadas, debería ser liberado en el océano.


Tompkins dijo que Tilikum no sobreviviría en el mundo marino porque ha estado cautivo por mucho tiempo y que aniquilar al animal tampoco era una opción porque es parte importante del programa de crianza de Sea World y compañero de otras siete orcas que tienen.
Los espectáculos con las ballenas asesinas han sido suspendidos en los tres parques de Sea World en Orlando, San Antonio y San Diego. Tompkins dijo que no se reanudarán sino hasta que los entrenadores comprendan qué le sucedió a Brancheau. También dijo que los adiestradores van a revisar los procedimientos de seguridad y modificarlos en la medida que sea necesario.

Por su parte, Naomi Rose, una experta en mamíferos marinos de Humane Society, sugirió que Tilikum fuese liberado en el océano, en un enclave cerrado.
“Si lo mantienen aislado y encerrado como hasta ahora, si lo dejan en esta pequeña pisicina como la que se encuentra, va a volver a ocurrir”.
Sin embargo, “no creo que sea posible liberarla luego de 27 años cautiva”, advirtió.

El examinador médico del Condado de Orange indicó que Brancheau, que tenía 16 años de experiencia trabajando con orcas, habría muerto ahogada con múltiples heridas traumáticas.
Brancheau, de 40 años, murió haciendo lo que amaba. “Era su sueño”, Marion Loberde le confió al Orlando Sentinel. “Amaba lo que hacía”.
En una entrevista de 2006, Brancheau le había dicho al periódico que “no puedes tirarte al agua si no confías en ellos y si ellos no confían en ti”.

En este video podemos ver parte del sensacional show que daba la entrenadora Dawn Brancheau y la ballena Tilikum, en el parque acuático de Florida, donde ambos ejecutaron con precisión hermosos movimientos en el agua, que hicieron las delicias de los asistentes al SeaWorld.Tilikum se mantendrá en el acuario pero no tendrá más números de exhibición hasta nuevo aviso.Y un recuerdo para tan excepcional entrenadora Dawn Brancheau, quien murió haciendo lo que amaba.(RIP).

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Dawn Brancheau era entrenadora de orcas en el parque acuático de Florida Seaworld. Ayer una orca la atacó y la mató al final de su espectáculo. El encargado de animales del parque ha asegurado que la orca era “un buen animal” y apunta a que la coleta de la mujer pudo provocar el accidente. “Tenía una coleta muy larga. La coleta se balanceó delante del animal que la agarró del pelo y la empujó bajo el agua”, cuenta a ABC News. El animal había matado a dos personas desde 1991.

El hecho ocurrió en el parque Seaworld, cuando se llevaba a cabo el espectáculo “Cena con la Orca”. La adiestradora estaba a punto de presentar a Tillikum, una orca macho que apareció por detrás, la tomó con sus mandíbulas por la cintura y la metió al estanque.
Algunos testigos dijeron que al principio todo parecía un accidente, pero luego advirtieron que entre los dientes de la orca había cabello de la mujer.
Victoria Biniak, una testigo, dijo que el ataque fue tan violento que la entrenadora perdió una de sus botas en el aire.
La víctima fue asistida por personal de rescate, pero no pudo ser reanimada y finalmente falleció, por lo que el parque cerró sus puertas inmediatamente.
Dan Bown, el gerente del parque, dijo: “Tengo que informar con gran tristeza que una de nuestras más experimentadas entrenadoras murió ahogada en un incidente con una de nuestras ballenas”.
Y agregó: “Nunca hemos tenido en el parque un incidente semejante. Ahora todos nuestro procedimientos estándar serán revisados”.
Tillikum es una orca de 30 años que fue atrapada en Islandia en 1983 y es el padre de 17 crías en cautiverio.

La entrenadora tenía experiencia. En el año 2000 aseguraba en esta entrevista que debía que estar en muy buena forma para su trabajo, así como conocer el comportamiento de los animales “desde el más básico hasta el más complejo”.
La muerte fue trágica. La descripción de los asistentes añade dramatismo y morbo al accidente. Pero lo cierto es que estamos otra vez ante un caso en el que el propio trabajo implica un alto riesgo, aunque no sea habitual un desenlace como este. El Daily Beast titula así: “Cuando las ballenas asesinas asesinan”. “Deben estar nadando libres en su entorno natural, no presas en un tanque y reducidas a simples objetos que mirar. Y no importa cuánto entrenamiento reciban, su naturaleza no puede cambiar. Siempre pueden, como los leones, los tigres o los osos volver a sus comportamientos instintivos, en los que cualquier cosa que no sea de su especie es una amenaza… o la comida”, escribe Mansfield Frasier. Lamenta la muerte de la entrenadora, pero, afirma “la naturaleza de vez en cuando se cobra su precio”.

La ballena que mató a la entrenadora en un parque acuático de Orlando siempre fue considerada muy peligrosa por el personal de SeaWorld. Sin embargo, la especialista en comportamiento animal negó que haya habido señales sobre algún problema con ella.

Hay controversias.

Según el periódico Orlando Sentinel, a los instructores se les prohibió a nadar con Tillikum, una orca de 12.000 libras apodado “Tilly”.
Dawn Brancheau, la entrenadora asesinada, fue una de los 28 formadores que están autorizados a trabajar con la ballena.
Hubo informes que resaltaron que Tilikum había estado actuando extraño, que fueron desechados por los responsables del lugar. Esas señales serían las que condujeron a la tragedia del miércoles.

La especialista de SeaWorld Orlando para el comportamiento animal, Chuck Tompkins, dijo que la ballena había sido muy cooperativa, según publicó cbsnews.com.
“No había nada que nos indican que hubo un problema,” dijo a Tompkins a CBS. Y agregó: “Fuimos muy cuidadosos con la forma en que trabajamos con él”.
Sin embargo, la ballena tenía una historia marcada. Junto con dos ballenas hembra había matado a Keltie Byrne, una entrenadora, en 1991, en un parque de la Columbia Británica. Y en 1999, a un hombre que se había “colado” en el tanque de SeaWorld después de horas de nadar con las ballenas.
Russ Rector, un activista de los derechos de los animales, le dijo al Sentinel que Tilikum que no pertenece a un parque temático. “Tilikum es un asesino”, dijo Rector. “Si esto hubiera sido un perro que mató a Keltie Byrne, habría sido exterminado”.


La entrenadora estaba liderando el espectáculo cuando de repente la orca, llamada Tilikum, se alejó velozmente de la mujer y regresó de inmediato, saltó fuera del agua, tomó a la mujer de la cintura y comenzó a sacudirla para todos lados, según reportaron varios testigos.
El vocero de SeaWorld Fred Jacobs confirmó que la orca involucrada en el ataque era Tilikum, una de tres ballenas señaladas por matar a una entrenadora que perdió el equilibrio y cayó en su tanque en 1991 en el acuario Sealand of the Pacific de Victoria, en Canadá.
Tilikum también estuvo involucrada en la muerte de un hombre que presuntamente burló a la seguridad de SeaWorld, para quedarse después de que el acuario cerró, y apareció muerto sobre el cetáceo en 1999.
Daniel Dukes, de 27 años, saltó, cayó o fue arrastrado por la orca hacia dentro de su helado tanque y, según la autopsia que se le realizó, murió de hipotermia, aunque también tenía heridas y moretones provocados por Tilikum.

La orca tiene unos 30 años y pesa alrededor de cinco toneladas y media (unos 5,500 kilos).
El show fue cancelado y los espectadores escoltados fuera del lugar. No obstante, desde Sea World infomaron a varios medios que el parque de diversiones seguía abierto al público.
Tras confirmarse la noticia, Dan Brown, gerente general en Seaword dijo: “Una de nuestras más experimentadas entrenadoras de animales se ahogó en un incidente con una de nuestras orcas esta tarde”.
Y agregó: “Este es un momento extremadamente difícil para los parques Seaworld”, agregó Brown al referirse a lo ocurrido.