Telephone (Ft Beyonce)HQ-Lady Gaga
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Desde la ciudad de Las Vegas, sede de Miss Universo 2010, llega la noticia que el traje “Alma Solar”, diseñado por Iván Dumont y Hugo Espina, que la candidata venezolana luce como traje típico en el certamen de belleza universal, deslumbró los ojos de la cantante Lady Gaga, quien estaría interesada en adquirir al “precio que sea” esta pieza costosa futurista.Se conoció que el equipo de trabajo de la interprete de “Bad Romance”, contactó a la organización Miss Venezuela y le manifestó las ganas de obtener la fantasía venezolana.

La información señala que el equipo de Venezuela, en nombre de Osmel Sousa, le comunicó que ese traje fue hecho a la medida de Marelisa Gibson y que “duda que quepa en él”. Sin darle mucha importancia a semejante obstáculo, los representantes de quien está a punto de destronar a Britney Spears en Twitter, respondieron que “al precio que sea, quieren adquirir esa pieza”.

Según recogen algunos medios venezolanos, ese ‘detalle’ no le importaría a la excéntrica cantante, deseosa de probarse este traje vanguardista. El vestido de fantasía, conocido como ‘Alma Solar’, fue diseñado por los venezolanos Iván Dumont y Hugo Espina, inspirándose en una obra de Alejandro Botero.

El traje consiste en una malla de cuerpo entero, cubierta con 3.000 triángulos de plata y 9.000 cristales de Swarosvki. La Miss Venezuela, Marielisa Gibson fue calificada por algunos rotativos en Las Vegas como “La ‘reina galáctica”, por el relumbrante y espectacular traje plateado con que salió en pasarela. Y Lady Gaga se quiere ver reflejada en ese espejo.

El certamen de belleza ‘Miss Universo 2010’ se celebra este año en Las Vegas, donde las cerca de 80 candidatas se disputarán la corona que actualmente ostenta la venezolana Stefanía Fernández. Las modelos llegaron al exclusivo resort de Mandalay Bay la primera semana de agosto, preparándose para la gran final de 22 de Agosto.

El reglamento del Miss Universo establece que las participantes pueden lucir una traje típico o de fantasía. Esto le dio rienda suelta a las aspiraciones futuristasde Osmel Sousa,reseña el diario El Universal.
El Alma Solar terminó siendo una pieza elaborada con 3000 triángulos de plata, fijada la mayoría de ellos a una malla gracias a un total de 9000 cristales de Swarosky.
El peso final del traje es de aproximadamente 10 kilos, a lo que Marelisa comenta: “es algo soportable, aunque se me clavan algunos triángulitos”.

La miss utilizó además un par de zapatos que hacen juego con su traje y que cuentan con tacón de 20 centímetros de altura, eso sí, se trata de plataformas al estilo de las de la banda de rock Kiss. Desplegado en su totalidad, el Alma Solar tiene una altura de casi cuatro metros.
Un grupo de 20 personas trabajó en la confección del vestido, al cual no ha sido posible establecer un valor monetario, pues no se trabajó de acuerdo a presupuestos sino con necesidades.
Para ponerse el atuendo, Marelisa necesitó usar guantes y así no manchar la plata. La joven viajó con su traje de fantasía en una caja de madera especial.

¿Que se parece a algo que usaría Lady Gaga? Osmel responde muy seguro. “¿Y? ¿Cuál es el problema? ¿Han visto algo más fabuloso visualmente que Lady Gaga? No ¿verdad?”. Exclamó el Zar.

La historia del traje típico que lucirá Marelisa Gibson en el Miss Universo tiene tantas aristas como la obra de arte que lo inspiró. Descartadas quedaron las ideas que pretendían ataviar a la soberana de la belleza criolla de torre de petróleo o heroína nacional independentista reencarnada en pleno año de celebración bicentenaria.
Osmel Sousa, cual Pigmalión inconforme,dice el diario El Universal no se vio complacido en sus deseos de mostrar a su Galatea de una forma impactante. Desconcierto. Pánico. Osmel estaba negado a más damas antañonas, diablas danzantes o esclavas manumisas.
Ante este panorama, el Zar de la belleza volcó su mirada ya casi desesperada hacia Iván Dumont, uno de los fotógrafos oficiales del certamen. A él, propúsole -conociendo sus habilidades creativas- que trajese algunas ideas para vestir a Marelisa. “Deja el miedo, después vemos cómo lo hacemos” fue la frase que soltó Sousa a Dumont y que le abrió las puertas para que jugara con su imaginación.
Con la vista puesta en las artes, lejos del llano y el folcklore, Dumont se aventuró a buscar la inspiración para sus propuestas. La Universidad Central de Venezuela de Carlos Raúl Villanueva, el cinetismo escultórico de Alejandro Otero y el entramado de alambres de Gego llegaron en forma de incipientes bocetos de vestidos a la Quinta del Miss Venezuela apenas a un fin de semana de hecha la invitación para sacar un atuendo de la nada.
Otero ganó la contienda. Su obra, el Abra Solar, dio en el clavo de lo que Sousa esperaba para vestir a su musa de este año. La imponente pieza ubicada en la Plaza Venezuela y realizada en metal, destella con el reflejo de la luz del sol y gira sus aspas con el viento, elementos que la mente maestra de las coronas criollas precisa tenga un vestido para que cause un gran efecto sobre el escenario. “Osmel quería algo que pareciera del Cirque du Soleil, que brillara, se moviera y tuviera una gran presencia”, explica Dumont.

Las casualidades se fueron sumando una a una en el proceso de elaboración del traje, que fue bautizado como Alma solar. Superados los escollos sobre los materiales a emplear, que dejaron por fuera los espejos, vinilos y acetatos brillantes, fue la plata el metal seleccionado. “Siempre tuve la inquietud de que, al trabajar con un obra de Otero, el traje fuera metálico”, apunta Dumont. A partir de ese momento, el trabajo de diseño y confección de la vestimenta se convirtió en una labor multidisciplinaria. “Lo interesante es que hay ingeniería, arquitectura, orfebrería, alta costura, y la parte visual, todo integrado”, asegura Dumont.
Con las labores divididas, fue el diseñador Hugo Espina el asignado para la confección del vestido. “Confiamos en su experiencia en el manejo de vestuario para escenarios, tiene un taller especializado en esa área”, indica el creador del traje. La orfebre Ingebor Klapper brindó la asesoría sobre la plata y se encargó de la elaboración, corte y pulitura de los triángulos metálicos. “Son hechos a mano uno a uno, no es un troquel”, advierte Dumont.

Con un trabajo que se fue armando “sobre la marcha”, como asegura el visionario padre del atuendo que quedó conformado por tres piezas: una malla color piel bordada en triángulos de plata, una estructura desplegable que va adosada en la espalda y un vistoso tocado.
Tener el traje ya listo fue un alivio para Dumont, quien confiesa que prefirió verlo “de reojo” y concentrarse en la reacción de Osmel Sousa. “Cuando él lo vió, le brillaron los ojos”, cuenta el diseñador. Para él, la meta se cumplió. “Quería llevar a Otero al Miss Universo, en un vestido con el Marelisa se identificara sin que fuera un disfraz, el traje es una joya”.

El Universal, Organización Miss Venezuela,
Facebook de Marelisa Gibson, Certamen Miss Universo,
Goear y ABC de España