*Los expertos consiguieron producir un esperma maduro y funcional, que llamaron Esperma Derivado de In Vitro (IVD)

*Esto significa que la nueva técnica permitiría a un hombre estéril tener descendencia con su mismo código genético

20070515elpepisal_1

El potencial de las células madre radica en su capacidad de desarrollarse de muchas formas posibles. Eso significa que pueden dar lugar a cualquier tipo de tejido del cuerpo humano.
Por eso resulta fascinante su estudio y de hecho alrededor de estas células gira la biología actual. La revista Scientific American destaca, sobre todo, una característica de ellas: bajo ciertas condiciones experimentales, se las puede inducir para que se conviertan en células con funciones especiales: como células cardíacas o células de páncreas productoras de insulina.
Su potencial es enorme y eso lo demostró la semana pasada un grupo de científicos británicos que produjo esperma a partir de células madre embrionarias.
Esto significa que la nueva técnica permitiría a un hombre estéril tener descendencia con su mismo código genético.
Los expertos consiguieron producir un esperma maduro y funcional, que llamaron Esperma Derivado de In Vitro (IVD).
Según el diario Daily Telegraph, los científicos aseguran que, dentro de una década, podría ser posible crear esperma femenino a partir de células madre que permitieran a una mujer tener un bebé sin la necesidad de un hombre.
Esa posibilidad es todavía remota, porque los científicos de la Universidad de Newcastle, quienes produjeron el esperma, solo consiguieron completar el proceso con cromosoma XY, propio del género masculino.
A partir de este desarrollo se abrió un debate ético relativo a la amenaza potencial que representa para el papel futuro de los hombres. La razón es simple: un solo embrión masculino podría, en teoría, generar una línea de células que, al almacenarse, podrían proporcionar una cantidad ilimitada de esperma.
En resumen: no habría necesidad reproductiva del varón.
César Paz y Miño, decano del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la Universidad de las Américas (UDLA), considera que esta percepción es acertada y añade que los científicos, en teoría, podrían producir todos los espermatozoides que quieran, a partir de estas células.
El mayor obstáculo, por ahora, es que la fuente para obtenerlos son todavía los embriones que no logran ser implantados en el vientre materno, a través de las técnicas de fertilización in vitro.
El uso de estos embriones para obtener células madre está prohibido y eso limita a los investigadores. Pero llegará el momento, precisa Paz y Miño, en que los investigadores obtengan estas células de otras fuentes y los obstáculos se eliminarán.
En algunos tejidos adultos, como la médula ósea, músculo y cerebro, hay poblaciones de células madre que pueden sustituir a otras células. Entonces no se requerirán únicamente las células embrionarias.
“Con este logro de los científicos británicos, el papel del sexo masculino parecería quedar en un segundo plano, porque los espermas se podrían generar en laboratorio”. La pregunta que hoy se plantean los científicos es recurrente: ¿este descubrimiento significa el fin del varón?
En respuesta a esta inquietud, los científicos británicos destacan que las células troncales de las cuales se produjo el esperma solo podrían derivarse de un embrión masculino –que contuviera un cromosoma Y (masculino)–, “así que por lo menos se necesitaría un hombre”.
En los humanos, las células de la línea germinal se encuentran en las gónadas, los órganos reproductores que producen espermatozoides u óvulos, a través de la división celular.
Lo que pone en evidencia la técnica empleada por los investigadores de la Universidad de Newcastle es la gran importancia del cromosoma Y en la división celular y en la maduración del esperma.
En cambio, los esfuerzos por producir esperma a partir de células troncales femeninas no tuvieron éxito. Muchos especialistas llegaron a creer que esa técnica permitiría a parejas lesbianas tener hijos biológicos, pero los investigadores manifiestan que en la maduración del esperma son esenciales los genes del cromosoma Y.
Sobre ello, Paz y Miño advierte que no aún no se logra determinar por qué se logra producir espermatozoides a partir de embriones XY (varones) y no de embriones XX (mujeres).

Anuncios

*Carmen Bousada, la española que en 2006 se convirtió en la mujer de mayor edad que ha dado a luz (con 67 años), murió de un tumor el pasado sábado, informa este miércoles el Diario de Cádiz. Sus gemelos se quedan huérfanos con tan sólo dos años y medio.

imagen.php.jpgtwins

Carmen falleció de un cáncer que le habían diagnosticado recientemente, según un hermano de la difunta citado por el periódico. La mujer dio a luz a los gemelos el 26 de diciembre de 2006 en un hospital de Barcelona, tras haberse sometido a un tratamiento hormonal y a una inseminación artificial en Estados Unidos.
El récord anterior pertenecía a la rumana Adriana Iliescu, que también había dado a luz gemelos, uno de los cuales murió al poco de nacer. En el momento del parto, en enero de 2005, se dijo que tenía 67 años, pero, según el hospital barcelonés donde dio a luz Carmen Bousada, una investigación reveló después que la madre rumana ‘sólo’ tenía 66 años.
La ley española sobre la reproducción humana asistida no fija límites de edad a las mujeres que quieren someterse a la fecundación ‘in vitro’. Pero la mayoría de las clínicas especializadas españolas aprobaron códigos de autorregulación que excluyen este tipo de tratamientos para mujeres mayores de 50 años.
“Cada uno debe tener los niños en el momento adecuado”, opinaba Carmen Bousada en una entrevista exclusiva publicada en el semanario británico News of the World, un mes después de nacer sus gemelos. La mujer explicó antes de morir que había esperado la muerte de su madre, en 2005, para convertirse en mamá, a pesar de que ya se encontraba menopaúsica.
Añadió que no había dicho su edad en la clínica de Los Ángeles donde recibió el tratamiento hormonal que le permitió volver a tener la regla y poder ser inseminada. Consultada sobre el futuro de sus gemelos, había confiado en vivir tanto como su madre, que falleció a los 101 años, e incluso convertirse en abuela.