Neoyorkinos rechazan mezquita cerca de Zona Cero, donde estaba World Trade Center

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El 11 de Septiembre se cumplan nueve años de la tragedia. En este 2010, la fecha se prevé caldeada por la celebración -además del homenaje a las víctimas- de sendas concentraciones que pondrán de manifiesto la división entre los neoyorquinos ante el proyecto de levantar un centro comunitario islámico a dos manzanas de donde estaban las Torres Gemelas.

Algunas organizaciones de familiares de las víctimas han mostrado ya su oposición a las manifestaciones, al considerar que constituirán “una falta de respeto a quienes ven el 11-S como un día alejado de la política y para permanecer unidos”, señalaron en una carta conjunta remitida a los planificadores de las marchas.
“Deseamos mantenernos unidos mientras honramos las vida y el valor de nuestros amigos y seres queridos”, añadieron los firmantes de la petición para que se desconvoquen ambas “inapropiadas manifestaciones”, unas “protestas que no deberían ocurrir en un día tan sagrado ni en un lugar tan próximo a la zona cero”.

Se trata del intento desesperado de estas organizaciones -entre las que se encuentran Voices of September 11, MyGoodDeed y el Tribute WTC Visitor Center- para evitar que el enfrentamiento entre detractores y defensores del centro islámico se lleve el protagonismo de una jornada llena de sensibilidad en Estados Unidos.
Sin embargo, no todas las familias de las víctimas están en contra de las marchas y algunos de sus representantes ya han anunciado que las apoyan.

Ese es el caso de la asociación que reúne a algunos de los padres y familiares de los bomberos que murieron en el World Trade Center, quienes hoy anunciaron que aprueban la marcha en contra del centro islámico que organizó la asociación Alto a la Islamización de América (SIOA, por su sigla en inglés).
“La mayoría de nuestro grupo apoya el objetivo y los principios de esa marcha. No coincidirá con la celebración oficial del aniversario y muchos pensamos participar en ella”, señalaron en un comunicado en el que, “pese a respetar los derechos de los demás”, dejaron claro que “la marcha no es el problema, sino la mezquita”.
El centro islámico Park51, que también se le conoce como “Casa Córdoba” y que, además de una mezquita y un espacio en memoria de las víctimas del 11-S, contará también con una escuela culinaria y varias instalaciones deportivas, ha recibido el apoyo, sin embargo, de algunos familiares de las víctimas.
La coalición de derechos civiles llamada New York Neighbors for American Values (Vecinos de Nueva York por los Valores Estadounidenses), formada por varios familiares y otras asociaciones, también anunció que organizará una vigilia en la noche del 10 de septiembre en defensa del proyecto.

“Nos reuniremos en apoyo de los valores constitucionales de libertad de religión, diversidad e igualdad, y los derechos de los musulmanes estadounidenses para construir un centro comunitario en el Bajo Manhattan”, señalaron en un comunicado los responsables de esa asociación, que ya marcharon junto a cuarenta organizaciones religiosas y cívicas la pasada semana con el mismo objetivo.
El centro islámico fue ya motivo de manifestaciones en Nueva York hace dos semanas, cuando cientos de encendidos manifestantes a favor y en contra del proyecto se enfrentaron en las cercanías de la zona cero, donde no se llegaron a producir enfrentamientos físicos, pero sí verbales, y donde quedó clara la beligerancia del debate.

El edificio de 13 plantas, un centro cultural de 100 millones de dólares, que incluiría una sala para la oración, fue propuesto por la organización denominada Cordoba Initiative, dirigida por el imán musulmán sufí de origen kuwaití Feisal Abdul Rauf, a quien el Departamento de Estado estadounidense envió a Oriente Próximo como embajador de buena voluntad.
El grupo ha dicho que no ha comenzado a recaudar fondos pero los detractores del centro indican que temen que el dinero proceda de extremistas islámicos.
Los promotores de la mezquita se han resistido a las peticiones de traslado a una zona más alejada del World Trade Center, diciendo que la libertad religiosa estaba en juego.

Sondeo de opinión

Según reseña Reuters, el 54 por ciento de los encuestados creen que los musulmanes tienen derecho a levantar el centro y la mezquita cerca de la “Zona Cero” por la libertad religiosa de Estados Unidos, pero un similar 53 por ciento dijo que ese derecho se debería negar por respeto a los familiares de las víctimas de los atentados de 11 de septiembre de 2001.

El sondeo de la Universidad Quinnipiac, realizado a 1.497 personas registradas como votantes en el estado de Nueva York entre el 23 y 29 de agosto, en el máximo apogeo de una polémica que los republicanos rechazaban la mezquita han aprovechado para distanciarse de los demócratas de cara a las elecciones legislativas de 2 de noviembre.La encuesta tiene un margen de error de 2,5 puntos porcentuales.
El 45 por ciento de los encuestados tenía una opinión favorable del Islam, frente al 31 por ciento que no la tenía, y el 54 por ciento dijo que la corriente principal del Islam era una religión pacífica, comparado con un 24 por ciento que dijo que alentaba la violencia.

“El acalorado, a veces colérico, debate sobre la propuesta de construir una mezquita de dos edificios en la Zona Cero tiene a los votantes de Nueva York inmersos en dudas, con algunos de ellos adoptando posiciones contradictorias dependiendo de cómo se haga la pregunta”, dijo Maurice Carroll, director del Instituto de Encuestas de la Universidad Quinnipiac, en un comunicado.
El 54 por ciento dijo que los musulmanes tenían derecho a construirla, pero un 40 por ciento se opuso, mientras que el 53 por ciento pensaba que se les debería negar este derecho, frente al 39 por ciento que creía que no.

AFP,AP,EFE,Reuters,Orbe,
Hispanosnet y Twitter

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