☮Woodstock 69, tres días de paz y amor contra armamentismo y la Guerra de Vietnam

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Somebody to Love-Jefferson Airplane
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Hace 41 años se conmemoró el mítico festival de Woodstock: tres días de Paz y Música, que sirvió de escenario para la confirmación conceptual y programática del movimiento hippie norteamericano de la década del 60.
Woodstock tuvo lugar los días 15, 16 y 17 de agosto de 1969 y sirvió para demostrar la vocación pacifista y antibelicista de la mayoría de los jóvenes norteamericanos, en un mundo marcado por la guerra de Vietnam y el desarrollo de la Guerra Fría. Reunió a más de medio millón de jóvenes en la localidad de Bethel, en el estado de Nueva York.


Intérpetes como Joe Cocker, la cantautora de origen hispano Joan Baez; Janis Joplin, ícono del movimiento “hippie”, el guitarrista Jimmy Hendrix, The Who, Crosby Stll Nash & Young formaron parte del largo cartel de figuras que intervinieron durante aquellos tres históricos días. Jimmy Hendrix tocó el himno nacional estadounidense sólo con una guitarra eléctrica. Según dijo, se propuso demostrar que estaba contra la política guerrerista de su país, pero que seguía siendo norteamericano.

Los jóvenes reunidos en aquel lugar proclamaron además su inclinación por el amor libre, la vida en comunas, la ecología y su apego a la música y las artes, banderas que enarbolaron los hippies en todo momento. Los hippies hicieron de la droga un altar, en especial de la marihuana, Hashis y el LSD.
De aquel momento el cineasta Michael Wadleigh hizo su famoso documental Woodstock.Tres días de paz y de mùsica, el cual fue editado, entre otros por Martin Scorsese. El audiovisual fue presentado por primera vez en 1970 y ganó el Premio Oscar al mejor documental. Recibió el título de “culturalmente significativo” por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y seleccionado para su conservación en el Registro Nacional de Películas.
Una de las interpretaciones más recordadas del festival de Woodstock fue la versión que hizo Joe Cocker de la bella canciòn de Lennon y McCartney With a little help from my friends. Como dato curioso, de los cuatro beatles, solo George Harrison estuvo allí. Fue uno más de las 500 mil personas que asistieron a las jornadas. No cantó.
En los años 60, la música protesta criticaba la guerra y la injusticia social. Cantantes como Bob Dylan y Joan Báez, en Estados Unidos eran considerados como desestabilizadores del sistema. El rock sicodélico, que trataba de recrear por medio de palabras y sonidos las sensaciones que se experimentaban bajo el efecto de algunas drogas, festivales masivos como el de Woodstock y la muerte por drogas y licor de algunas de las estrellas del momento, terminaron de convencer al mundo de que esta música era diabólica.
En América Latina, el espiritu de Woodstock encendió la llamada nueva canción que surgió en Cuba, Chile, Brasil y Argentina, pero pronto se esparció por todo el continente. Cantantes como Víctor Jara, Mercedes Sosa y Pablo Milanés, así como grupos como Atahualpa Yupanqui, Inti Illimani y Tayacán, cantaron contra los terratenientes, el imperialismo norteamericano y las empresas transnacionales. La nueva trova asustaba a las sociedades latinoamericanas por su clara posición política.

“Fue como cumplir un sueño”

El público consiguió que Woodstock funcionara y fuera algo irrepetible’, dijo recientemente Joel Rosenman, uno de los organizadores del festival, durante la presentación en Nueva York de la edición de coleccionista del documental ‘Woodstock’ (1970), ocasión para la que se reunieron de nuevo algunas de las figuras que triunfaron en 1969.

Tanto él como Michael Lang y Artie Kornfeld, las otras mentes que, en palabras de Rosenman, hicieron que ‘una idea tonta’ se convirtiera en ‘un acontecimiento histórico’, han descartado apostar por grandes aglomeraciones en este 41 aniversario para evitar desenlaces desagradables a una celebración tan importante.
Woodstock, sin embargo, no pasa desapercibido estos días, ya que es el protagonista de innumerables exposiciones, así como de programas especiales en muchos canales de televisión, y son también varios los discos que se han publicado con la música que sonó aquel verano de 1969.

‘Daba la impresión de que había un campo hermoso, un grupo de gente que se había juntado y unos grupos que estaban en la zona, y que habían construido un escenario y que se habían puesto a tocar’, explicó Lang. ‘¡ Llevó diez meses planearlo!’.
Él y su compañero habían contado con 200.000 personas, y de hecho buscaron ayuda de los ingenieros del ejército para cuestiones de logística.
‘Pero debieron enterarse de lo que era. Cancelaron una reunión en el Pentágono el día antes y nos dejaron solos’, afirmó Lang.

Al estar presente la guerra de Vietnam y el movimiento antibelicista que dividió Estados Unidos, sobre todo por diferencias generacionales, es comprensible que el ejército no quisiera relacionarse con lo que se veía como un festival hippie.
Así que Lang y sus compañeros se tuvieron que enfrentar a un espectáculo que incluía a 32 de los grandes del momento.

‘Woodstock fue como cumplir de un sueño’, dijo Lang sobre una cita famosa tanto por el barro y los atascos kilométricos en la autopista de Nueva York, como por la música.
‘Pero no fue frustrante. Disfruto resolviendo problemas. Fue emocionante en el momento, no había ningún anteproyecto y los hicimos sobre la marcha’, dijo Lang. ‘Había muchas similitudes con lo que se lleva hoy en día’, dijo.
‘Era el momento del primer movimiento por la tierra, el movimiento ecologista, que fue muy importante para nuestra generación’, añadió.

El verano de hace 41 años también destacó porque fue cuando el hombre caminó sobre la Luna por primera vez y Estados Unidos fue sorprendido por el incidente de Chappaquiddick, en el que un coche conducido por el senador Edward Kennedy tuvo un accidente que acabó con la vida de su joven pasajera, además de los asesinatos de Charles Manson.

Pero es de los músicos de los que más se acuerda; desde Richie Havens, que abrió el festival, hasta Jimi Hendrix, que lo cerró.
‘Hubo tres sorpresas – Joe Cocker, desconocido entonces; Carlos Santana – sabías que estaba naciendo una estrella. Y Sly Stone. Su energía estaba por encima de cualquier cosa que hubiese visto antes. Me quedé en una esquina del escenario y los vi a todos’, dijo Lang.

Incluyendo a Nikkie y Bobby, quienes hoy después de 41 años permanecen juntos desde esa madrugada en Woodstock cuando ambos se cobijaban con una manta mientras amanecía en Bethel.

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