Sandro ‘El Gitano’ se convierte desde hoy en la Leyenda de América

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Una muchacha y una guitarra
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El cuerpo de Sandro será velado a partir de las 8 de la mañana en el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso de la Nación Argentina, según se informó hace instantes.El presidente de la Cámara de Diputados, el kirchnerista Eduardo Fellner, ya firmó todos los permisos necesarios para que el parlamento sea mañana el escenario del último adiós al gitano.Mientras tanto, en Mendoza, se ultiman los detalles para el traslado de los restos del cantante, que a las 2 am partirá de la provincia rumbo a la Capital Federal.El astro de la música argentina, Sandro, falleció ayer tras una prolongada lucha para recuperarse de un transplante de corazón y pulmones al que fue sometido el pasado 20 de noviembre. Su carisma, ritmo y sensualidad le granjearon en su país natal el apodo de “Gitano”, aunque el resto del continente lo bautizaría como “Sandro de América”. Ayer, su voz se apagó a los 64 años.

La noticia corrió como chispa desde Argentina y causó conmoción en distintas generaciones que crecieron escuchando la música del llamado “Elvis latino”. Y es que tras años de sufrir un enfisema pulmonar crónico que fue marchitando su salud, el cuerpo del ídolo no soportó la complicada operación realizada en Mendoza, una provincia argentina.
A la intervención quirúrgica a la que se vio sometido, habría que agregar las múltiples complicaciones que presentó durante su recuperación, que se convirtió en una lucha por sobrevivir a infecciones y recaídas. Tras varias operaciones por parte de los doctores que trataron de salvarlo (incluidas dos ayer), el corazón del ídolo se detuvo para no latir más.

Ídolo de multitudes
Sandro fue una leyenda aun en vida, uno de los pilares del mundo del espectáculo argentino y uno de los artistas latinoamericanos que habían dejado una huella profunda en el mundo de la música. Sabía combinar sus facetas en la medida exacta para llamar la atención: Popular, sensual, carismático, romántico, misterioso, arrebató el corazón de las “nenas” (como llamaba a sus fanáticas), que lo siguieron desde sus inicios en el mundo de la música, a comienzos de los años sesenta del siglo pasado.

Nació bajo el nombre de Roberto Sánchez. Fue el único hijo de Vicente Sánchez e Irma Nydia Ocampo y vio su primera luz en la Maternidad Sardá el 19 de agosto de 1945. Su lista de logros musicales hablaría por sí sola de no ser opacada por el carisma propio del intérprete: 52 discos editados y ocho millones de copias vendidas. Compuso temas como Rosa, Rosa, Quiero llenarme de ti, Ese es mi amigo el puma, Penumbras, Trigal, Tengo, Una muchacha y una guitarra. Además, también extendió su fama al cine. Rodó 16 películas e incluso cantó en el Madison Square Garden de Nueva York, Estados Unidos.

El rock fue el género que más amaba Sandro, quien incluso llegó a confesar que fue la música la que le dio la luz para conducir su vida por el camino correcto. “Yo me nutrí con el rock. Gracias al rock dejé las calles, las navajas y las cadenas, y agarré una guitarra. Dejé la campera (chamarra) de cuero y las pandillas. El rock me salvó. Me salvó de que fuera quizá un delincuente”.

El tiempo lo perfiló, sin embargo, hacia los temas que le darían mayor popularidad: Las baladas románticas y los boleros. Las mujeres se convirtieron en la energía en su vida y, con ellas como motor, sus discos comenzaron a venderse por todo el continente. Llegaría la época donde el músico llenaba estadios, rompía récords de ventas y su cumpleaños se volvía motivo de fiesta nacional.

La alegría se detuvo en 1998, cuando descubrió la enfermedad que le causó el otro gran amor de su vida: El cigarro. “Estoy directamente discapacitado, porque no me puedo mover. Mi vida es mi cama, mi puesto en el comedor para leer el diario y de ahí no me muevo”, dijo el artista en enero del año pasado a radio Mitre de Buenos Aires, en una de sus últimas entrevistas. “Yo soy el culpable de las condiciones en las que estoy. Yo me lo merezco, yo me lo busqué. Yo agarré ese maldito cigarrillo”, añadió entonces.
El enfisema pulmonar lo alejó de los escenarios y 11 años después terminó quitándole la vida. Ahora Sandro deja de ser una estrella para volverse un mito.

¿Quién era Sandro?

Brillante baladista y consumado galán, Sandro pertenece a la generación de oro de la música romántica, que vio surgir a titanes del género como José José, Napoleón, Leo Dan y José Feliciano, entre otros.
En la década de los años sesenta era un ídolo masivo en Argentina y para la década de los setenta su popularidad se extendió a lo largo de todos los países hispanohablantes gracias a las películas que protagonizaba en su país.
Su impacto en generaciones posteriores de artistas es notable. José Luis Rodríguez “El Puma” debe su sobrenombre a una canción de Sandro (Mi amigo el puma). Charly García, Molotov, Bersuit, Arjona, Aterciopelados y Los Fabulosos Cadillacs han participado en tributos a este artista.


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