En Darful: 400 mil muertos y más de 2 millones de desplazados…Es genocidio

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El conflicto de Darfur es un conflicto militar en curso en la región de Darfur, en el oeste de Sudán, principalmente entre los Yanyauid (Janjaweed), un grupo de milicianos formados por miembros de las tribus de los Abbala (criadores de camellos de etnia árabe) y los pueblos no Baggara, principalmente agricultores. El gobierno sudanés, aunque públicamente ha negado su apoyo a los Yanyauid, les ha proporcionado armas y asistencia, y ha participado junto con ellos en varios ataques contra los pueblos Fur, Zaghawa y Masalit. El inicio del conflicto suele situarse en febrero de 2003.
A diferencia de lo que ocurrió en la Segunda Guerra Civil Sudanesa, no se trata de un conflicto entre musulmanes y no musulmanes. La mayoría de los habitantes de Darfur son musulmanes.
No existe acuerdo en cuanto al número de muertes producidas por el conflicto. Generalmente se considera creíble la cifra de 400.000 víctimas dada por la organización no gubernamental Coalición para la Justicia Internacional, que ha sido también implícitamente dada por válida por la ONU. Se cree que más de dos millones de personas se han visto desplazadas de sus hogares a causa del conflicto.
El conflicto ha sido descrito como un genocidio por los medios de comunicación internacionales y por el gobierno de Estados Unidos, aunque no por la ONU.
El 31 de Julio de 2007 la ONU decide el envío de 26.000 soldados a Darfur en una decisión calificada por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, como “histórica”. Sólo unos meses atrás, el 25 de Abril, Mohamed y Amida, un matrimonio sudanés testigo del genocidio que se estaba viviendo en la región, habían aportado en una comparecencia en Madrid su testimonio de la masacre, apoyado por las imágenes obtenidas de forma clandestina -con la colaboración
Aunque tiene raíces bastante más antiguas, el actual conflicto se inició cuando concluía la Segunda Guerra Civil Sudanesa, que enfrentó al norte musulmán del país con el sur, mayoritariamente cristiano y animista. Esta guerra agudizó las tensiones entre la población negra y la de origen árabe en Darfur, a pesar de que ambas son mayoritariamente musulmanas.
La región de Darfur se encuentra en el oeste de Sudán, en la zona limítrofe con Libia, Chad y la República Centroafricana, e integra tres estados (Shamal Darfur, o Darfur Septentrional, Gharb Darfur, o Darfur Occidental, y Janub Darfur, o Darfur Meridional. Darfur fue un sultanato independiente hasta 1916, en que se incorporó al Sudán anglo-egipcio.
Excepto en el norte, donde predomina la población nómada de origen árabe, en la región de Darfur conviven etnias negras africanas con población de origen árabe. La etnia africana más importante son los Fur, de los que toma su nombre el territorio, pero hay varias etnias más, entre las que destacan los Zaghawa y los Masalit. Estas tribus negras se dedican principalmente a la agricultura, y comparten el territorio con varios grupos étnicos minoritarios de origen árabe, llegados a la zona posteriormente, conocidos como Baggara (literalmente, “los de las vacas”) y dedicados sobre todo al pastoreo nómada.
Los conflictos interétnicos se deben sobre todo a la competencia por los escasos recursos de la zona, y se han agudizado en los últimos decenios debido al considerable aumento demográfico y a las condiciones climáticas adversas. Durante las décadas de 1980 y de 1990 se produjeron varios enfrentamientos entre las poblaciones negra y árabe. Especialmente cruentos fueron los producidos entre 1985 y 1988, en los que se calcula que perecieron violentamente alrededor de 5.000 personas de etnia Fur y unos 400 árabes,2 coincidiendo con la terrible sequía y consiguiente hambruna que asolaron la región. Después de 1989, la llegada al poder en Sudán de un régimen militar de signo islamista alentó las esperanzas de las tribus árabes, y durante los años 90 tuvieron lugar varias guerras de dimensiones locales. Fue durante esta época cuando se organizaron los Yanyauid, grupos árabes paramilitares, que lanzaron numerosos ataques contra las comunidades
China está involucrada en cuestiones africanas desde los años 60, apoyando regímenes criminales y grupos revolucionarios, en concordancia con la cuestión “antiimperialista” (antioccidental). Las relaciones de Pekín con Sudán se reforzaron en los años 90 con la explotación de enormes reservas de credo. China ha invertido alrededor de 10 millardos de dólares en Sudán. La China National Petroleum, de propiedad estatal, posee el 40% –la participación mayoritaria– de la Greater Nile Petroleum Operating (GNPOC). La China Petroleum Engineering and Construction (CPEC), de propiedad asimismo estatal, ha construido un oleoducto desde los campos de la GNPOC hasta el Mar Rojo y un complejo refinero a las afueras de Jartum.
La CNPC posee la mayor parte de un campo en Darfur y el 41% de un campo en Melut Basin. Otra firma china, Sinopec, está construyendo un oleoducto a Port Sudan, en el Mar Rojo, donde la CPEC está construyendo una terminal de carga. Alrededor del 70% de las exportaciones petroleras de Sudán van a China, y esto supone el 10% de las importaciones de crudo de China. A cambio del petróleo, Pekín suministra a Jartum armamento y apoyo diplomático. China ha proporcionado a Sudán tanques, artillería, helicópteros y aviones de combate, y ha inundado Darfur de minas antipersona. Se estima que hasta el 80% de los beneficios petroleros de Sudán se destina a la compra de armamento, mientras su población sigue siendo una de las más pobres del mundo.

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