Venezuela celebra el día de San Juan

06UTC24UTCMiércoles1118


Tambores de San Juan-Folclore Venezolano

El día de San Juan Bautista -24 de junio- es una de las fiestas cristianas más extensamente difundidas en el mundo occidental. Durante siglos caracterizada por prácticas purificadoras con agua y fuego, ritos eróticos y de adivinación, que permanecen evidentes a través de su capa de cristianización, son supervivencias de antiguos cultos entre los cuales se encuentran los agrarios solares. Aun cuando los antecedentes de esta fiesta están olvidados en la mente popular, año tras año se siguen llevando a cabo con características semejantes, tanto en Europa como en los países de América Latina.”
“En Venezuela, los festejos en honor a San Juan Bautista revisten singular importancia, desde la época colonial hasta el presente…. La fecha establecida por la Iglesia para conmemorar al Santo coincide aproximadamente con el solsticio de invierno, ambas de gran trascendencia, en las que se reúnen diversas prácticas rituales paganas destinadas a avivar y/o conservar el brillo del sol, fuente principal de energía, reconocida y venerada por el hombre desde la antiguedad.”

“La fiesta a San Juan Bautista es de singular significación y fuerza en aquellas poblaciones donde el negro marcó su impronta. En Miranda, se festeja en la gran mayoría de los poblados de Barlovento, desde Caucagua hasta Cúpira y Río Chico; también en Guarenas, Guatire, Santa Lucía, Ocumare del Tuy, Tácata y Cúa, por nombrar algunos… Las características de la fiesta varían considerablemente de una comunidad a otra….En Guatire son las tamboras, el plato de peltre y las charrascas; en otras poblaciones es el mina acompañado de la curbata, la voz de los solistas alternados con el coro, junto al sonido de las guaruras y las maracas; y el conjunto redondo. La fiesta de San Juan más conocida del estado es la de Curiepe, cuya organización en los últimos años ha sido responsabilidad del Conjunto Folklórico de Curiepe. Es tradición en esta población que la fiesta se inicie en la víspera del día de San Juan, es decir, el 23 de junio en la noche. Al inicio de la tarde, los tamboreros van “abriendo boca” -es decir, calentando la ejecución que aún no adquiere toda la vivacidad con el tambor mina y el curbata ubicados a un lado de la plaza.

Ya en la noche y en una casa cercana donde se encuentra la pequeña imagen en su nicho bien adornada con papeles de colores, flores, telas y palmas, llegan los tocadores de tambor redondo y comienzan a “entonar” delante del santo para dar inicio al primer velorio. Más entrada la noche, se escucha el tambor mina en la calle y el tambor redondo en la sala. El baile del mina es libre y algunos llevan maracas que hacen sonar, a veces se oye la guarura que, antiguamente, era reemplazada por el cacho. Durante toda la noche, suenan los tambores y era costumbre que antes del amanecer los barloventeños se bañaran en un río o arroyo cercano, acompañados de cantos malembe y ritmos de tambores redondo…

En la mañana del 24 se celebra misa en honor a San Juan y tan pronto como concluye resuenan los tambores. Prosigue la parranda por la tarde con recorridos por el pueblo precedidos por el santo y acompañado de los tambores, hasta llegar a la casa donde se va a realizar otro velorio que, al igual que la noche anterior, se lleva a cabo con toques de tambores, cantos y bailes. El día 25 es El encierro de San Juan. Durante el día, el tambor descansa hasta las tres de la tarde, que es cuando se va despedir al santo. Para Curiepe este es el momento más alegre y emocionante de toda la fiesta. A las cuatro de la tarde sacan a San Juan en andas de la casa donde se encuentra para llevarle en recorrido por el pueblo. Cuatro portadores lo llevan, bailando al ritmo de los tambores…. La batería de tambor grande llega a una esquina y comienza a tocar con fuerza. Todos se congregan, suenan los cohetes y viene el santo bailado y acompañado por los tambores redondo. Se detienen todos en la esquina. Tiempo atrás, los comerciantes lanzaban caramelos y dulces de pan (catalinas). Sigue el recorrido en dirección a la capilla, al llegar a la puerta comienza el baile, los cantos y los gritos con gran furor. De pronto, se detiene el baile y se continúa el camino pero ahora hacia la iglesia a donde llegan con cantos y ejecuciones alternas de malembe, mina y redondo. El baile del tambor se inicia frente a la puerta de la iglesia. El público se distribuye en torno al tambor y por toda la plaza.
Repican las campanas mientras el santo es introducido al templo. Sólo entran los que cargan al santo y detrás de ellos se cierran las puertas.

Las campanas repican con mayor fuerza; momento en que también lanzan dulces y caramelos al público. De repente, por una puerta lateral de la iglesia, sale el santo “robado” por sus cargadores. Detrás se le agregan los tambores redondo, mientras el mina sigue tocando en la puerta principal, donde se reúne la mayor parte del público. Para finalizar, todos se dirigen a la casa de donde salió inicialmente el santo y allí tocan hasta amanecer.”

*música Folclore Venezolano-Goear
Gráficas cortesía de Web Aporrea,Minci,Venezuela Tesoro
de América, y Venezuelanet

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.