La Hacienda se llama Carolina en recuerdo mi hija mayor Carolina muerta a los 19 años en accidente.Ese es mi ancla emocional que tengo. @Diego_ Arria

Transcurridos varios días de la toma de la hacienda La Carolina, en el municipio Nirgua del estado Yaracuy, por parte de un grupo de hombres armados al servicio del INTI, la situación se mantiene igual, con los trabajadores a la expectativa, en las afueras de las instalaciones de las que fueron expulsados bajo amenaza, no sólo de palabras sino también con armas de fuego.
La finca, propiedad del ex embajador de Venezuela en la ONU, Diego Arria, tiene una extensión de 378 hectáreas, la mayoría con cultivos de naranjas, mandarinas, café, cacao, pimentón, ají, maíz y otros rubros, además de poseer un rebaño de ganado vacuno consistente en 261 vacas, 110 de ellas lecheras, que hasta el viernes producían 2.500 litros de leche diarios utilizados en la elaboración de quesos y otros productos lácteos.

Se encuentra a poca distancia de Nirgua, a orilla de la carretera hacia Bejuma, donde también funciona desde hace 16 años La Bodeguita, un expendio de productos cosechados o elaborados con materias primas de la hacienda.
Para la mayoría de los habitantes de Nirgua y de caseríos cercanos, lo ocurrido el viernes fue una arbitrariedad más por parte del Gobierno Nacional, así como una retaliación contra todo aquel que no se muestre sumiso ante la política desarrollada por el presidente Chávez.

“Pero con medidas de este tipo no conseguirán que nos metamos a socialistas como ellos quieren”, afirmó uno de los obreros afectados por la expropiación.

“Nos amenazaron con pistolas”

“Somos unas cuarenta familias que han quedado sin la fuente de ingresos que teníamos los trabajadores para mantenerlas”, expresó por su parte Hender Ollarves mientras permanecía en la cerca que les impide ingresar al sitio que fue su trabajo hasta el viernes.
“Ellos llegaron amenazando, con pistolas Glock. Nos dijeron que la hacienda ahora era del gobierno y debíamos trabajar y colaborar con ellos, pero nosotros no estamos dispuestos a trabajar con esa gente, sólo con el doctor Diego, que siempre nos ha tratado bien y por eso lo apoyamos”, dijo Ollarves, del área administrativa.
No pudo ocultar su preocupación por la acción del grupo armado en las instalaciones de la hacienda, sobre todo por los animales.
“No sabemos nada de lo que están haciendo allá adentro”, expresó.

“Trabajas con nosotros o te vas de aquí ya”

“Por las buenas o por las malas”

Eduard Adalfio lleva cinco años encargado de las vaqueras y ayer estaba muy preocupado por la atención que los desconocidos le pudieran dar al ganado ya que presume desconocen la materia.
“A mí me llegaron, con las manos en las Glock y me dijeron que tenía que enseñarles el manejo del ganado, por las buenas o por las malas, pero no me quedé. Me sacaron y me dijeron que no podía entrar”, agregó.

Teme que las vacas de ordeño puedan enfermarse, especialmente de mastitis, pues presume que no desconocen el procedimiento de ordeño.

El ex gobernador de Caracas y ex embajador ante la Organización de Naciones Unidas, Diego Arria, rechazó la toma de la finca Las Carolinas, en Nirgua, estado Yaracuy, de su propiedad, y aseguró que no negociará “de ninguna manera” la toma, recordando el incidente con la hacienda La Marqueseña en 2005. “Conmigo no cuenten para ningún ‘método Chaz’ ni parecido”, aseguró Arria al canal de noticias Globovisión.
“Esto es simplemente un intento de acallar y silenciar a todos los que tengan ideas distintas al régimen y las exprese ante el Presidente de la República”.
“La hacienda Las Carolinas es el resultado de 21 años de esfuerzo, tiene apenas 100 hectáreas que el propio INTI dice que está en perfecto desarrollo”, explicó. “Pero el INTI dijo que está cumpliendo órdenes superiores, así que es directamente al presidente Chávez a quien le pido explicaciones”.
Arria contó que los directivos del organismo llegaron el domingo con lo que él llamó “una serie matones”, que amenazaron al personal, golpearon al vigilante nocturno amenazándolo de muerte e intimidaron a su abogado con armas de fuego. “Esta fue una operación de delincuentes”, dijo Arria. “Me apena ver que esta categoría de personas llegó al país”.
La hacienda está dedicada a la ganadería, produciendo unos 2.500 litros de leche diaria (actualmente detenida por la toma). En algunas hectáreas cultivan cacao, café y plantas frutales, además de elaboración de artesanías.

VHeadline News Editor Patrick J. O’Donoghue reports: Former Ambassador to the UN, Diego Arria Salicetti has complained that he has been refused entry into his farm in Yaracuy after The National Lands Institute (INTI) declared that the La Carolina farm belonging to Arria Salicetti had been recovered as part of the agrarian reform.
Farm manager, Samuel Capriles said the document announcing the measure has been delivered on Friday and that INTI officials had called on farm workers to continue under new State administration.
At the time, the former Governor of Caracas (under Carlos Andres Perez) was in Norway for the Oslo Forum for Liberty with other opposition leaders.
• According to Arria Salicetti, the farm is fully productive with orange and lemon trees, a coffee plantation and 300 milking cows producing 2,500 liters a day.
The Ambassador stated that INTI officials had previously inspected the farm weeks before and accuses INTI of storming the farm and refusing to let him and farm workers take anything out.
Arria has a legal breathing space to present his papers and arguments against the measure.
Patrick J. O’Donoghue
news.editor@vheadline.com

Mr. Diego E. Arria is a Venezuelan diplomat and politician. Founding Editor of
El Diario de Caracas, Governor of Caracas, Congressman and Minister of Information
and Tourism. He served as the Assistant Secretary General of the United Nations
and Special Adviser to the UN Secretary General Kofi Annan. He also served as
Ambassador of Venezuela to the United Nations, as well as President of the U.N.
Security Council where he initiated a modality that is named after him: the Arria
Formula. Ambassador Arria has served on the board of the International Crisis
Group (he is now a Senior Adviser), in the International Peace Institute, as a
Diplomatic Fellow at the Council on Foreign Relations in New York City and Visiting Scholar at Columbia University. At present he is on the board of the Institute of the Americas at the University of California, the United Nations Association of the United States, the Museum of Art and Design of New York, on the Advisory Board of the Center for International Policy and Ethics of Brandeis University, and the School of International Service of American University in DC.

El Nacional, El Universal, Globovisión
El Impulso,Twitter, Facebook,VHeadline News,
ABCMadrid

Desde la esquina de la plaza Bolívar, la más emblemática de Venezuela, el edificio La Francia siempre ha parecido un poco fuera de lugar en medio de numerosas mansiones españolas de estilo colonial. Pero para muchos, esta construcción de estilo art decó guarda recuerdos entrañables: ha sido durante más de cincuenta años el centro neurálgico de la venta de oro y joyas de Caracas. Fue así hasta hace un par de semanas, cuando el edificio llamó la atención del presidente Hugo Chávez mientras presentaba su programa de televisión “Aló Presidente”, desde la Plaza Bolívar e inmediatamente procedió con su peculiar estilo a expropiar lo que veía, saltandose todas las barreras jurídicas para el procedimiento y convirtiendo el hecho de la expropiación -de la propiedad privada-, en un nuevo arte revolucionario.

“¿Y ese edificio?”, preguntó Chávez al alcalde de la ciudad mientras apuntaba a La Francia. “Es el edificio donde están las joyerías, de propiedad privada”, respondió el alcalde. “Exprópiese”, ordenó el presidente. Chávez se giró entonces hacia un edificio en el otro lado de la plaza y explicó que alguien le había dicho que Simón Bolívar, el libertador de Venezuela, había vivido allí poco después de casarse. “Esa casita que se ve allí, con dos balcones y donde ahora hay algunos negocios, exprópiese. (…) Tenemos que convertirlo en un gran centro histórico”.

Dos días después de la emisión del programa, las exigencias del presidente se habían hecho realidad y los comerciantes abandonaban el edificio por temor a que les confiscaran sus productos. En las nueve plantas del edificio Francia había 91 joyerías de oro y plata.
Apoyado en los mostradores ahora vacíos y fumando sin parar, Gad Abayor señala que este ‘mercado de oro’ era una parte tan importante del patrimonio histórico de Caracas como el propio edificio que lo albergaba. Abayor tenía una pequeña tienda donde vendía joyas de oro y plata desde 1979. “Todo el mundo conocía este edificio. Los grupos de turistas siempre venían aquí”, recuerda. Abayor dice que no sabe dónde instalará ahora su tienda.
Pero otros han aplaudido la medida del Gobierno venezolano. En la parte exterior de la casa donde supuestamente vivió Simón Bolívar, Edgar Luis Urdaneta, un policía jubilado, explica su pasión por la historia del siglo XIX. “Para eso están las leyes”, afirma mientras coge firmemente su libro: las Obras Completas de Bolívar. “Bolívar dijo ‘si la ley lo autoriza, nada es imposible’”.
El Gobierno aún no ha dicho qué hará con el edificio La Francia, pese a que ya se han presentado diversos proyectos. Jari Núñez, arquitecta de la Oficina de Conservación del Ayuntamiento, explica que el presidente Chávez recibirá dos proyectos. Ambos contemplan convertir la planta baja en un cafetería y el resto en espacio para artesanos que se dedican a la joyería. Las autoridades esperan comenzar la restauración del inmueble en cuestión de semanas. Por su parte, la ex residencia de Bolívar se convertirá en un museo.

Núñez explica que en el “mercado de oro” de La Francia se vendían cosas robadas, una acusación refutada por los antiguos inquilinos que sostienen que los vendedores ambulantes de fuera del edificio no tienen nada que ver con ellos.
En los últimos años, se ha realizado una campaña para preservar los edificios históricos de Venezuela, pero el asunto no ha estado exento de polémica debido a la manera en que se realizarán las obras de conservación. En los años 50, cuando el país vivía un auge económico gracias a la explotación del petróleo, se destruyó una gran cantidad de edificios coloniales para dejar espacio a nuevas construcciones. Algunas, como La Francia, son las que ahora se han convertido en clásicos arquitectónicos.

“Caracas es una de las ciudades latinoamericanas con menor cantidad de vestigios de la época colonial”, afirma Hannia Gómez, directora de la Fundación para la Memoria Urbana, una ONG local que se dedica a la conservación arquitectónica. “Ha habido muchas demoliciones y queda muy poco”.
Chávez, un amante de la historia que a menudo cita a héroes venezolanos como Francisco de Miranda o Simón Bolívar, se ha propuesto restaurar Caracas. El año pasado, el Instituto del Patrimonio Cultural publicó una lista con 1.216 edificios del centro de la ciudad que se conservarán debido “a su excepcional valor histórico y artístico”. Las propiedades incluyen viviendas privadas e incluso una de las primeras gasolineras de Venezuela.
Núñez indica que la expropiación de edificios como La Francia es parte de un plan para restaurar un área de 25 manzanas en el casco antiguo. “Lo importante es rescatar nuestra memoria”, afirma. “Las ciudades y sus edificios educan y si destruimos un inmueble, estamos borrando la memoria colectiva”.
Sin embargo, algunos tienen miedo de perder sus hogares o negocios por culpa de los proyectos del Gobierno. Gómez señala que La Francia ya era un edificio protegido y, por ello, cuestiona la necesidad de expulsar a los negocios que ya formaban parte de la historia de la zona. El Gobierno espera que la restauración del centro urbano ayude a rejuvenecer la zona y reduzca la delincuencia, pues se trata de un área que queda completamente desierta durante la noche debido a la falta de seguridad.
Para los 500 trabajadores de La Francia, se ha perdido una parte de la historia y no ven factible un acuerdo con el Gobierno. “¿Cómo solucionamos algo que sucedió en cuestión de segundos?”, pregunta Freddy Chacón, uno de los joyeros del edificio. “Uno está descansando en casa y de repente alguien te llama por teléfono y te dice que pongas la televisión, que te han expropiado el negocio”.
En esta semana se presentó al centro de joyeros de La Francia una comisión de la Policía de Caracas para tomar en custodia el edificio _que hace dos semanas el Presidente ordenó expropiar junto a otros 4 inmuebles localizados en las adyacencias de la plaza Bolívar¬.La PM pidió a comerciantes que retiraran los documentos de las instalaciones, mientras los seguidores del oficialismo gritaban consignas en contra de los inquilinos. El ingreso de los vigilantes también fue prohibido.

A la toma del edificio siguió la inspección, que realizaron miembros de una llamada comisión cultural histórica de Caracas, que recorrieron todos los pisos de La Francia. Se supo que la Universidad de Oriente, que administraba el inmueble, notificó a los empleados de servicio que trabajarán hasta fin de mes.
Para el miércoles pasado estaba prevista una reunión entre el alcalde Jorge Rodríguez y los afectados, pero hasta ahora nadie los ha recibido. A las autoridades de la UDO tampoco les han dado información.
La notificación de expropiación fue publicada en los diarios oficialistas como VEA el viernes 12 de este mes, junto con el exhorto a los propietarios de los inmuebles para que acudan a la sindicatura dentro de los 25 días hábiles siguientes para la conformación de una comisión de arreglo amistoso.
Hasta ayer, los inquilinos de las 95 joyerías que funcionaban en el lugar seguían atendiendo clientes a los que les habían encargado piezas, antes de que se anunciara la expropiación. Uno de los joyeros Rubén Fuentes dijo:”Yo tengo 70 años de edad. Vendí todas mis herramientas porque no tenía dónde guardarlas. Lo que me queda es buscar trabajo, así sea de buhonero, y eliminar la patente”.

gráficas AP,Milenium
El Cabobeño y Noticias24

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.