Gobiernos de Ecuador y Venezuela honran restos simbólicos de “la generala” Manuela Sáenz
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Los restos simbólicos de la ecuatoriana Manuela Sáenz serán depositados este lunes al lado del prócer Simón Bolívar en el pantéon de los Héroes de Venezuela, para rememorar, casi 200 años después, un amor que enfrentó los convencionalismos durante la guerra de independencia.
La memoria de la coronela resurgió como razón de estudio de los historiadores desde que el gobierno venezolano aceptó traer sus restos “simbólicos” y darles un lugar al lado de los de Bolívar (1783- 1830).
Sáenz fue llamada la libertadora del libertador, particularmente después del episodio del 25 de septiembre de 1828, en Bogotá, cuando salvó a Bolívar de un atentado de conspiradores que buscaban asesinarlo para concretar el desmembramiento de la Gran Colombia, proyecto regional bolivariano.
El gobierno del presidente Hugo Chávez, aceptó traer tierra del lugar de la muerte de Sáenz para llevarla al panteón, ya que ella murió desterrada en Paita, Perú, en 1856, y sus restos fueron incinerados y se perdieron con el tiempo.En agosto de 1988, fue localizado el lugar donde se encontraban los restos de Manuela Sáenz en el cementerio de aquella población. La identificación fue posible gracias a que se encontró la réplica de la cruz que siempre portaba la cual la identificaba como la compañera del Libertador.
Para acentuar el simbolismo, los restos llegaron a Venezuela el sábado, por el estado de Táchira, en la frontera con Colombia, punto de inicio de la llamada campaña Admirable (1813), una de las más avasalladoras que ideó Bolívar para arrebatar Caracas a los españoles, meta que logró en 1821.
Además, los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y de Ecuador, Rafael Correa, serán los encargados de depositar los restos en un lugar reservado en el Panteón Nacional, al lado de las cenizas de Bolívar.
Los restos simbólicos de Manuela Sáez son honrados del 2 al 5 de julio,fecha de Independencia de Venezuela, en la Plaza Bolívar de Caracas. La jefa de Gobierno del Distrito Capital, Jacqueline Faría, indicó en nota de prensa que la generala Manuela Sáenz viene a encontrarse con El Libertador, tras destacar que el Gobierno revolucionario se siente honrado de ser promotor de esta actividad.
Asimismo, dijo que este encuentro simbólico es motivo de regocijo para todo el pueblo venezolano y sobre todo para las mujeres, “quienes nos sentimos las amantes del Libertador, y en Manuela nos encontramos reflejadas (…) Ahora estarán en ese espacio donde en adelante sus restos convivirán, así como sus almas, sus sueños hechos realidad hoy en Venezuela y en Ecuador”.
El embajador de Ecuador en Venezuela, Ramón Torres, expresó: “Manuela vuelve por amor y libertad, vuelve para resignificar el papel de la mujer en la historia, el papel de las mujeres latinoamericanas en la revolución, el papel del amor en la revolución y de la revolución por el amor; Manuela vuelve a reencontrarse con este pueblo bolivariano”.
Además, señaló que tienen previsto realizar diversas actividades culturales en la Plaza Bolívar de Caracas, que incluyen la exhibición de libros, paneles de exposición sobre la vida de Manuela Sáenz, así como presentaciones artísticas.
“Queremos generar, a partir de hechos simbólicos y políticos, hechos que movilicen la conciencia de nuestros pueblos a favor de la libertad (…) Estamos muy felices de que una ecuatoriana sea recibido con honores de mujer y de generala”, puntualizó Torres.
En efecto,los restos simbólicos de la ecuatoriana serán colocados al lado de Simón Bolívar, el hombre que amó y al siempre contradijo, hasta en la guerra.
Manuela en los días de la Batalla de Ayacucho, contradice la orden de ponerse a resguardo, y la carta de Sucre a Bolívar es evidencia de la heroicidad de nuestra Manuela. Sucre escribe:”…incorporándose desde el primer momento a la división de Húsares y luego a la de Vencedores; organizando y proporcionando el avituallamiento de las tropas, atendiendo los soldados heridos, batiéndose a tiro limpio bajo los fuegos enemigos; rescatando a los heridos…; Doña Manuela merece un homenaje en particular por su conducta, por lo que ruego a Su Excelencia le otorgue el Grado de Coronel del Ejército Colombiano”.
Bolívar, entre feliz y orgulloso, comunica a Manuela su sorpresa de que “… mi orden de que te conservaras al margen de cualquier encuentro peligroso con el enemigo, no fuera cumplida, a más de tu desoída conducta, halaga y ennoblece la gloria del Ejército Colombiano, para el bien de la ´patria y, como ejemplo soberbio de la belleza, imponiéndose majestuosa sobre los Andes´.
La respuesta de Manuela, revela su talante orgulloso y altivo: “…mi amado, las condiciones adversas que se presentan en el camino de la campaña, no intimidan mi condición de mujer, por el contrario, yo las reto… ¡Qué piensa usted de mi! usted siempre me ha dicho que tengo más pantalones que cualquiera de sus oficiales, ¿O no?…”.



